lunes, 23 de junio de 2014

NORUEGA EN EL SIGLO XVII

Lunes 23

Amanece (es un decir) en Molde, nuestro penúltimo puerto de atraque en Noruega.
Cuando llego a la cubierta superior ya se ha detenido el barco y la panorámica no puede ser más espectacular.



Pasaremos la mañana recorriendo la ciudad. Desde el puerto a la fría catedral, pasando por la plaza del Ayuntamiento en cuya azotea vemos un jardín de flores, sobre todo rosas. Para eso llaman a Molde la ciudad de las rosas, pues aquí se cultivan bien gracias a un microclima promovido (flipo) por la corriente del Golfo de México.



Hoy parece que veremos algo de sol entre las nubes que no nos abandonan. Nos animamos, pues, a iniciar una nada suave ascensión por la ladera de la montaña sobre la que se extiende Molde. Llegamos así a una especie de templete-mirador desde el que gozamos de una bonita vista que incluye nuestro barco entre los árboles.



Un suave descenso para acceder a un denominado museo al aire libre consistente en una serie de casas, algunas del siglo XVII, donde podemos apreciar cómo vivían los noruegos hace unos 300 años.



Nos movemos en un ambiente tranquilizadoramente bucólico, rodeados de lagunas, nenúfares, patos, gaviotas, todo verde...
Volvemos al barco. Antes de comer una foto desde la cubierta con una panorámica del fiordo



A media tarde zarpamos rumbo al sur con destino a Bergen, nuestro último destino en Noruega y uno de los puntos culminantes, esperamos, de nuestro viaje.
Esta noche no ha habido "sorpresa" solar. Navegamos bajo las nubes. Pero aún así, todavía no se hace de noche. Y, desde luego, no ha sido este el crucero en el que se embarcan Jack Lemmon y Walter Matthau en "Out to sea" en España se llamó (!!!) "Por rumbas y a lo loco", dirigida en 1997 por Martha Coolidge.

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