Martes 24
Así que nos ataviamos de manga corta por primera vez en este viaje y subimos a cubierta mientras atraca el barco a recargarnos con energía solar y contemplar el panorama que se nos ofrece.
Desembarcamos con la sana intención de disfrutar del día en una ciudad con fama de ser la perla del norte. Nos llevan en autobús al centro e iniciamos nuestro recorrido desde una bonita plaza, con lago y surtidor incluidos, donde nos fotografiamos con nuestros compañeros de viaje de Valencia y Cataluña.
Desde ahí vamos por unas y otras calles en dirección al punto más atractivo de Bergen, que es el puerto antiguo, con sus típicas casas reconvertidas hoy en tiendas, y una vitalidad febril que proporcionamos los cruceristas que hemos coincidido aquí en cinco barcos a la vez.
No nos resistimos a tomar el típico trenecito turístico que nos lleva por toda la ciudad, incluido el ascenso a una de las siete colinas que la rodean, desde donde apreciamos una magnífica vista.
Después continuamos nuestro paseo hasta que llega la hora de nuestra cervecita. Las terrazas a mano están a pleno sol, que hoy pega de lo lindo, así que optamos por un pub irlandés a la sombra para dar buena cuenta de unas pintas de cerveza por las que nos "soplan" 22 euros (creo que aún no habíamos mencionado que Noruega, que no pertenece a la Unión Europea, es un país carísimo, donde aplican un 25% de IVA). Para ese momento, nuestros compañeros ya nos habían "abandonado".
Después del descanso, retomamos nuestro recorrido por las calles de esta bonita ciudad, que se ha correspondido con nuestras expectativas. Unas compras de recuerdos por aquí y por allá consumen el resto de nuestro tiempo en Bergen. Hemos de regresar ya al barco.
Son las cinco de la tarde cuando zarpamos con el navío pilotado por el práctico del puerto, al que unas dos horas después, poco antes de volver a mar abierto, vienen a buscar con este "barquito" al que vemos acercarse desde nuestro camarote. El piloto en cuestión se las apañará para saltar desde nuestro gigante y volver a puerto.
Toca ya emprender nuestro último tramo: unas 36 horas de navegación hasta que pasado mañana a primera hora arribemos a Amsterdam.







No hay comentarios:
Publicar un comentario