martes, 17 de junio de 2014

EXTRAÑOS EN UN TREN

Lunes 16

Decidimos madrugar para contemplar la entrada, presuntamente espectacular, en el primer fiordo de nuestro crucero. Después de más de 36 horas de navegación, teníamos ansia ya de fiordo, al menos de ver tierra. Pero de espectacularidad todavía nada. Lo que me encontré al salir a cubierta fue un vendaval en toda regla que casi me zarandeaba obligándome a ir agarrado a las barandillas. El barco sin embargo no se movía.
Así que arribamos a Stavanger pero con poco espectáculo. Como mucho, una cierta similitud con Asturias o Cantabria, lo cual no es poco.
De buena mañana nos vamos de excursión. Nosotros queríamos haber ido en un barco que entraba en el fiordo y llegaba hasta la famosa roca cortada a plomo que se conoce como "El púlpito" pero ya estaba completo. Así que nos recomendaron otra que nos llevaba en tren hasta un pequeño pueblo típico. 


En qué hora. Los "Extraños en un tren" de Alfred Hitchcock cometieron un asesinato que nosotros estuvimos a punto. Más de una hora de viaje para llegar a un pequeño pueblo pesquero, típico, sí, pero donde anduvimos hora y media vagando sin saber que hacer. Menos mal que hacía buen día y pudimos tomarnos una cerveza en una terraza cercana al puerto.
Regresamos a Stavanger en autobús (!!) para culminar una absurda mañana perdida.


Después de comer en el barco, nos dio tiempo de dar un paseo para conocer la ciudad vieja.
En fin, una cierta decepción para ser nuestro primer día en Noruega. Pero esperamos compensarlo en los próximos.


Zarpamos con rumbo a Alesund, donde nos dicen que nos espera ya un auténtico fiordo espectacular y la llamada ruta de los trolls. Cuando salimos a mar abierto la cosa (o sea, el mar) empieza a moverse y se ve un cierto oleaje con tendencia a marejada. No llego yo, ni mucho menos, a ser George Clooney en "La tormenta perfecta", pero el espectáculo impone.
En la cena volvemos a coincidir con nuestros catalanes de Palencia, avezados cruceristas, que por su cuenta y riesgo, sin tener ni puñetera idea de inglés (y menos de noruego), se han ido hasta el dichoso púlpito, cogiendo un barco, luego un autobús y haciéndose a pie las dos horas restantes hasta arriba. ¡Con dos cojones y un palito (cada uno)!
Así que vámonos a la cama antes de que cometa el "Crimen perfecto" (me encanta Hitchcock).

No hay comentarios:

Publicar un comentario